No estan salvando el planeta, solo estan cambiando el motor del Titanic...

Transición energética Insolvencia Planetaria Territorio activo

En las últimas semanas circularon informes y posteos celebrando el crecimiento de las energías renovables en Argentina y en el mundo: porcentajes que suben, inversiones récord, paneles, baterías, redes.

Todo parece indicar que “vamos por buen camino”

Antes de aplaudir o indignarnos: frenar un segundo. Respirar. Pensar.



Un motor más eficiente no sirve si el timón sigue apuntando al iceberg

✅ Lo sólido del “optimismo”

  • Las renovables crecieron y ya pesan en la matriz.
  • Se despliegan rápido y hoy compiten por costo/velocidad.
  • Hay inversión real moviéndose (infraestructura, no discurso).

⚠️ Lo que suele quedar fuera

  • Minerales, agua, territorio: la huella “oculta”.
  • Consumo creciente: más energía para lo mismo de siempre.
  • Desigualdad: quién gana, quién paga, quién decide.

1) El dato es real: las renovables crecen

En Argentina se rozó el 20% de participación renovable. A nivel global, la inversión en transición energética se acelera. En EE.UU., la expansión solar y de baterías corre por la autopista del “rápido + barato + desplegable”.

Traducción al idioma del sistema: la transición “avanza” cuando conviene al negocio, a la logística y a la demanda.

2) Dos relatos, un mismo planeta

Relato “optimista” Marco “Insolvencia Planetaria”
“Bajamos emisiones por MWh” “El total puede seguir subiendo si crece la demanda”
“Más renovables = solución” “Es condición necesaria, pero no suficiente”
“Tecnología y finanzas empujan” “Sin cambio cultural y territorial, es parche”
“Energía limpia para crecer” “Crecimiento ilimitado en planeta finito = insolvencia”

3) El punto ciego: no es solo energía, es civilización

Cambiar la fuente de energía puede reducir la intensidad de emisiones, sí. Pero la crisis actual es sistémica: ecológica, social, económica, cultural y política. Es una crisis de límites y de metabolismo civilizatorio.

“La transición energética sin transición cultural es maquillaje resistente al agua… para una tormenta de granizo.”

4) Preguntas que incomodan (y por eso sirven)

¿Qué pasa con los minerales críticos y el agua?

¿Quién decide dónde se instalan proyectos y quién se beneficia?

¿Qué pasa si la demanda eléctrica se dispara por IA y data centers?

¿Qué cambia si el consumo total sigue creciendo?

5) Del espectador “verde” al territorio activo

Si la transición queda solo en manos de grandes inversiones, vamos a tener energía más limpia… para sostener un sistema que sigue siendo frágil.

La otra parte del trabajo ocurre abajo, donde importa de verdad: resiliencia local, economías distribuidas, nodos productivos, autonomía territorial y cultura del cuidado.

Conclusión: la energía limpia es necesaria. Pero no alcanza.

No se trata solo de cambiar el motor. Se trata de cambiar el rumbo.

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